Los saltamontes longicornios
¿Quieres aprender a cantar como una chicharra? Pues no te prometemos nada, pero lo cierto es que estos pobres entomólogos lo intentan...
¿Quieres aprender a cantar como una chicharra? Pues no te prometemos nada, pero lo cierto es que estos pobres entomólogos lo intentan...
"(...) En los generosos y maternales cuidados que imparte a aquellos que ella misma no ha engendrado, en su atención a aquellos pequeños de ayer convertidos hoy en jóvenes ciudadanos, nace un sentimiento totalmente nuevo y muy raro entre los insectos, el de la fraternidad". —Michelet, El Insecto, 1857
Cuando estalla una epidemia, los hombres de ciencia de hoy en día dirigen inmediatamente su atención a las pulgas. Es probable que esto tenga una eficacia más directa que la costumbre medieval de marcar la casa con una cruz roja e inscribir la leyenda: “Dios tenga piedad de nosotros”.
Desde la primera inspección se evidencia el drama que acontece bajo la cubierta del capullo. La larva flácida y marchita es la de la abeja Chalicodoma (...) En aquel reducto secreto, a pesar de los obstáculos aparentemente infranqueables —muralla de mortero y tienda sin aberturas—, aparecen entonces unas larvas carnívoras que dan buena cuenta del durmiente...

Aquí, en la nueva residencia, no hay nada, ni una sola gota de miel, ni un jalón de cera, ni un solo punto de referencia y ningún punto de apoyo. Es la desolada desnudez de un monumento inmenso que no tiene más que el techo y los muros. Las paredes, circulares y lisas, no albergan sino sombra, y allá arriba la monstruosa bóveda se arquea sobre el vacío. Pero la abeja no conoce los lamentos inútiles...
...es “el espíritu de la colmena” el que fija la hora del gran sacrificio anual al genio de la especie —me refiero a la enjambrazón—, cuando un pueblo entero, alcanzada la cúspide de su prosperidad y su poder, abandona de repente a la generación futura todas sus riquezas, sus palacios, sus residencias y el fruto de sus esfuerzos para ir a buscar a lo lejos la incertidumbre y la desnudez de una nueva patria.

La divulgación científica no se inventó en el siglo XX. Émile Blanchard, zoólogo asociado toda su vida al Museo de historia natural de París, nos ofrece aquí una amena muestra del conocimiento que se tenía en su época de estas “inquietantes” criaturas, las arañas.

La divulgación científica no se inventó en el siglo XX. Émile Blanchard, zoólogo asociado toda su vida al Museo de historia natural de París, nos ofrece aquí una amena muestra del conocimiento que se tenía en su época de estas “inquietantes” criaturas, las arañas.

El estudio de las mariposas —criaturas que han sido elegidas como paradigma de la ligereza y la frivolidad—, en lugar de ser despreciado, será algún día valorado como una de las ramas más importantes de la ciencia biológica. —Henry Walter Bates, "Naturalist on the Amazons", 1863

(...) Con las avispas Eumenes tenemos ante nosotros albañiles de verdad, que edifican genuinas piezas con cemento y piedras talladas y que construyen tanto a cielo abierto, sobre la roca, como sobre la base oscilante de una rama. La caza se alterna con la arquitectura; el insecto, por turnos, es Vitruvio y Nemrod.
↑ * Suborden o Superfamilia— En los órdenes Blattodea, Hymenoptera y Lepidoptera, para agrupar las familias hemos preferido usar las superfamilias en lugar de los subórdenes.